Pero lo que acabo de ver (como se observa en las dos capturas de TweetDeck que acompañan a este post) es diferente. Un usuario (anthonyqkiernan) comentó en Twitter algo así: "Jodido OpenCms; si tú trabajas en una agencia que está recomendando su uso en la mayor institución educativa de Glasgow… ¡mecagüen!"
A diario, miles de imprecaciones como ésta se publican en blogs o circulan por Twitter, referidas a cualquier empresa (desarrolladora de software o no). Lo sorprendente en este caso es que ¡OpenCms contestó!
"¿Qué problema hay con OpenCms?¿Cómo podríamos mejorarlo?", le preguntaba OpenCms, a través de Twitter, al usuario anthonyqkiernan, y ahí siguen, en una conversación en la que el usuario le transmite al fabricante la necesidad (percibida por él) de que la aplicación sea más amigable para el usuario final, y la empresa, a su vez, le va pidiendo detalles concretos con el fin de poderle ayudar.
No sé si la opinión de este usuario sobre la empresa habrá cambiado. La mía, sin duda, lo hubiera hecho.
martinalia | Gestión de Contenidos