martinalia | Gestión de Contenidos
Portada del sitio > 02. Antiguos > Almanaque > 1627: Fallece Luis de Góngora

1627: Fallece Luis de Góngora

Lunes 23 de mayo de 2005, por Martín Moreno

El 23 de mayo de 1627 fallece el poeta cordobés Luis de Góngora y Argote (1561-1627). Ha sido catalogado por algunos como el más grande poeta de España y sus obras fueron objeto de exégesis ya en el Siglo de Oro.

Biografía

Estudió en Salamanca y fue beneficiado de la catedral cordobesa, en cuyo cometido viajó en diversas comisiones de su cabildo por Galicia, Navarra y ambas Castillas. Felipe III le nombró capellán real y para desempeñar tal cargo vivió en la corte hasta 1626, arruinándose para conseguir cargos y prebendas a casi todos sus familiares; murió al año siguiente en Córdoba. Velázquez lo retrató con frente amplia y despejada, y por los pleitos, los documentos y las sátiras de su gran enemigo, Francisco de Quevedo, sabemos que era jovial y hablador, muy sociable y amante del lujo y de las diversiones profanas, como por ejemplo los naipes y los toros, hasta el punto de que se le llegó a reprochar muy frecuentemente lo poco que dignificaba los hábitos eclesiásticos. En la época fue tenido por maestro de la sátira, aunque no llegó a los extremos expresionistas de Quevedo ni a las negrísimas tintas de Juan de Tassis y Peralta, segundo Conde de Villamediana, que fue amigo suyo y uno de sus mejores discípulos poéticos.

Obra

Aunque Góngora no publicó sus obras (un intento suyo en 1623 no fructificó), sus obras pasaron de mano en mano en copias manuscritas que se coleccionaron y recopilaron en cancioneros, romanceros y antologías publicados con su permiso o sin él. El manuscrito más autorizado, sin embargo, es el llamado Manuscrito Chacón, copiado para el Conde-Duque de Olivares, ya que contiene aclaraciones del propio Góngora y la cronología de cada poema. El mismo año de su muerte, sin embargo, Juan López Vicuña publicó ya unas Obras en verso del Homero español, edición que fue recogida por la Inquisición y después superada por la de Gonzalo de Hoces en 1633. Por otra parte, sus obras, como las de Juan de Mena y Garcilaso, gozaron el honor de ser ampliamente glosadas y comentadas por personajes como Pellicer, Salcedo Coronel, Salazar Mardones, Pedro de Valencia y otros.

Aunque en sus obras iniciales ya encontramos el típico conceptismo del barroco, Góngora, cuyo talante era el de un esteta descontentadizo ("el mayor fiscal de mis obras soy yo", solía decir), quedó incorforme y decidió intentar, según sus propias palabras, "hacer algo no para muchos" e intensificar aún más la retórica y la imitación de la poesía latina clásica introduciendo numerosos cultismos y una sintaxis basada en el hipérbaton y en la simetría; igualmente estuvo muy atento a la sonoridad del verso, que cuidaba como un auténtico músico de la palabra; era un gran pintor de los oídos y llenaba epicúreamente sus versos de matices sensoriales de color, sonido y tacto. Mediante lo que Dámaso Alonso, uno de sus principales estudiosos, llamó elusiones y alusiones, convirtió cada uno de sus poemas últimos menores y mayores en un oscuro ejercicio para mentes despiertas y eruditas, como una especie de adivinanza o emblema intelectual que causa placer en su desciframiento. Es la estética barroca que se llamó en su honor gongorismo o, con palabra que ha hecho mejor fortuna y que tuvo en su origen un valor despectivo, Culteranismo, por analogía con la palabra luteranismo, ya que sus adversarios consideraban a los poetas culteranos herejes de la poesía.

P.-S.

Fuente: Wikipedia

SPIP | esqueleto | | Mapa del sitio | Seguir la vida del sitio RSS 2.0